Criar a los futuros líderes: 5 formas en que las familias pueden preparar a la próxima generación
¿Están preparadas las generaciones más jóvenes de tu familia para gestionar y mantener el patrimonio familiar? ¿Tienes un plan para fomentar los logros personales, evitar la autocomplacencia, proporcionar una base financiera sólida y transmitir tus valores a la generación ascendente?
Estas cuestiones son más urgentes que nunca: En las próximas dos décadas, se calcula que se transferirán 84,4 billones de dólares de riqueza estadounidense entre generaciones y a organizaciones benéficas. Por eso, a la hora de transferir el patrimonio a las generaciones más jóvenes, un plan bien pensado es el camino más eficaz para una transición sin problemas. Este aspecto esencial del gobierno familiar puede marcar la diferencia entre que el patrimonio se desvanezca en unas pocas generaciones o que se cree un legado duradero.
Aunque el planteamiento de cada familia debe reflejar sus valores y su estructura, hay varias áreas clave que deben abordarse al preparar a las nuevas generaciones.
1. Fomenta la educación financiera desde el principio
Empieza con lecciones adecuadas a la edad sobre elaboración de presupuestos, inversión y gestión del patrimonio personal. Abre cuentas corrientes y de ahorro para los niños y revísalas juntos. Enséñales qué es la puntuación crediticia y, si procede, cómo funcionan sus fideicomisos.
A medida que se hacen mayores, los profesionales financieros pueden introducir conceptos más avanzados adaptados a la situación concreta de tu familia, a sus objetivos y a los valores que queréis transmitir. Fomenta el diálogo abierto sobre las decisiones financieras del pasado y sé receptivo a las ideas de la generación más joven, especialmente a medida que evolucionan la inversión, la filantropía y la tecnología.
Considera la posibilidad de poner en marcha un club de inversión familiar o de crear un comité de inversión “junior” para implicarles en la toma de decisiones reales. Estas experiencias prácticas fomentan la responsabilidad y la perspicacia financiera.
2. Fomentar los logros personales y la iniciativa
Una preocupación común entre las familias de alto poder adquisitivo es que la riqueza heredada pueda mermar la ambición. El antídoto es cultivar una cultura que valore el propósito y el esfuerzo personales.
Infunde un sentido de ambición personal e inspiración en las generaciones más jóvenes compartiendo historias sobre cómo se creó la riqueza de tu familia y cómo tu vida se enriquece con algo más que dinero. Habla del trabajo que consideras significativo, ya sea un negocio, una actividad creativa o filantrópica. Ayuda a la próxima generación a explorar cómo podría ser para ellos una vida plena.
Si una empresa familiar forma parte de la ecuación, establece expectativas claras para las generaciones más jóvenes: ¿A quién se anima a unirse a la empresa? ¿Qué experiencia externa se requiere? ¿Cuál es el camino hacia el liderazgo? Los asesores externos pueden ayudar a orientar estas conversaciones y compartir las mejores prácticas.
Por último, debes explorar si tu fideicomiso o empresa familiar puede apoyar proyectos empresariales o inversiones directas. Aportar capital para financiar proyectos de pasión o empresas emergentes puede ayudar a infundir iniciativa e innovación.
3. Establecer una estructura mediante declaraciones de misión familiares y personales
Una declaración de misión familiar puede articular valores compartidos, propósitos, filosofía de inversión y objetivos filantrópicos. Cuando se elabora cuidadosamente, se convierte en una guía significativa que informa las decisiones patrimoniales y la planificación a largo plazo.
Algunas familias van más allá y elaboran una carta patrimonial o constitución que formaliza las estructuras de gobierno y los procesos de toma de decisiones. También puedes animar a cada miembro de la familia a crear una declaración de misión personal, idealmente con la ayuda de miembros veteranos de la familia o asesores. Estas declaraciones individuales pueden aclarar las prioridades y ayudar a alinear los objetivos personales con la visión familiar más amplia.
4. Fomentar la participación filantrópica
La filantropía es una forma poderosa de conectar los valores con la acción. Empieza implicando a los niños en las actividades de voluntariado familiar o asignando presupuestos anuales para donaciones benéficas que puedan dirigir ellos mismos. A medida que crezcan, haz que participen en los debates de la fundación familiar o en las decisiones de concesión de subvenciones.
Si tienes una fundación familiar, debes establecer un plan claro sobre cuándo y cómo los miembros más jóvenes pueden asumir funciones de liderazgo, como formar parte del consejo o gestionar iniciativas.
5. Planificar la sucesión con intención
Una planificación sucesoria eficaz debe comenzar mucho antes de que sean necesarias las transiciones de liderazgo. Eso significa definir los papeles de la familia en tu empresa, oficina y esfuerzos filantrópicos; y empezar a identificar los puntos fuertes y los intereses desde una edad temprana.
Los profesionales externos pueden ofrecer una visión objetiva y ayudar a garantizar la imparcialidad del proceso. Así que considera la posibilidad de crear oportunidades para que los miembros más jóvenes de la familia practiquen la toma de decisiones en colaboración, empezando con proyectos poco arriesgados cuya responsabilidad aumente con el tiempo.
Crea un plan que refleje la visión de tu familia
Cada familia es diferente. Un plan bien diseñado que refleje los valores, prioridades y objetivos de tu familia es esencial para preservar tanto el patrimonio como la unidad. Trabajar con profesionales experimentados, como un equipo de “Servicios de patrimonio familiar (Family Office)”, puede ayudar a sortear las complejidades y garantizar la continuidad.
Actuar hoy puede capacitar a las generaciones futuras para dirigir con confianza, y proteger tu legado en los años venideros.
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Todd Kesterson, CPA, Servicios de patrimonio familiar (Family Office) Principal en Kaufman Rossin, una de las 50 principales firmas de contabilidad y asesoría de EE. UU.