Existen alternativas en términos de legado que reemplacen las IRA Stretch

La Ley SECURE está estancada en el Senado de los EE. UU., en parte debido a la preocupación de varios legisladores de que pueda anular las IRA conocidas como "Stretch", pero los expertos en impuestos y patrimonio dicen que hay otras estrategias de alivio de la carga fiscal disponibles.

Los estadounidenses de ingresos bajos y medios están haciendo grandes esfuerzos para ahorrar para la jubilación y, según los representantes, dependen de que el Senado de los EE. UU. apruebe la Ley SECURE, pero un escollo para la aprobación de la ley es el tratamiento que les da a las "IRA Stretch".

El término "IRA stretch" hace referencia a una estrategia de planificación patrimonial que implica una cuenta de jubilación individual (IRA) tradicional o Roth, no a un tipo especial de IRA. "Stretch" hace referencia a "estirar" la IRA, y de esta manera las personas pueden conservar el diferimiento de impuestos sobre su cuenta de jubilación, para permitir que la sigan usando sus beneficiarios en el futuro.

En su oficina como socio de patrimonio y fideicomisos de la oficina de Asesoramiento Contable e Impositivo de Kaufman Rossin, Scott Goldberger pasa mucho tiempo trabajando con los asesores de administración del patrimonio y jubilación de sus clientes. Dice que la Ley SECURE aparece con mucha frecuencia últimamente en las conversaciones y sesiones de planificación, al igual que los recortes de impuestos aprobados por el Congreso anterior, con mayoría republicana.

"Cada vez que se modifica la legislación fiscal, pasamos mucho tiempo tratando de procesar qué implica para los clientes", dice Goldberger. "Al analizar el patrimonio familiar, y patrimonios y fideicomisos, el cambio más importante al que nos enfrentamos con la modificación tributaria es que se duplica la exención del impuesto patrimonial. En términos prácticos, para muchos de nuestros clientes este escenario significa que debemos adoptar una posición expectante, hasta ver el desarrollo de la situación".

Goldberger dice que él y sus colegas asesores de planes de jubilación siguen de cerca la Ley SECURE.

"Así los bienes elegibles para el impuesto del cliente sean una porción sustancial o no de su patrimonio total, la aprobación de la Ley SECURE sería importante de alguna forma para ellos", dice Goldberger. "Desde mi perspectiva centrada en impuestos y legado, el aspecto más importante de la Ley SECURE es el tratamiento de las IRA Stretch. En resumen, la ley impondría un período de 10 años después del cual la IRA "estirada" debería distribuirse en su totalidad al beneficiario, en lugar de permitir las distribuciones mínimas obligatorias a lo largo de la vida del beneficiario".

El problema con SECURE

Goldberger sugiere que este aspecto podría limitar la capacidad de los clientes de usar sus IRA para diferir el impuesto a los ingresos durante la mayor cantidad de tiempo posible, y también pondría en duda parte de los planes patrimoniales anteriores que hicieron los clientes al organizar sus fideicomisos IRA.

"En función de los tipos de fideicomiso que tenían previsto usar, podría o no seguir siendo buena idea después de la aprobación de la Ley SECURE", advierte Goldberger. "Hablo específicamente de si optaron por usar un fideicomiso conocido como "de tránsito" para sus beneficiarios, o uno de acumulación".

En términos muy sencillos, el fideicomiso de tránsito es un tipo de fideicomiso IRA conforme al cual cualquier distribución mínima obligatoria (RMD) que se paga desde la cuenta de jubilación al fideicomiso se distribuye directamente al beneficiario, por eso se usa el término "tránsito". Según la evaluación de Goldberger, los fideicomisos de tránsito eran muy convenientes cuando el período para la distribución del beneficiario era posiblemente de muchas décadas, como en el caso de una persona joven nombrada beneficiaria en virtud de la legislación actual.

"Pero en virtud de SECURE, al finalizar el período de diferimiento de 10 años, el total de la cuenta de jubilación debería distribuirse directamente al beneficiario", dice Goldberger. "Esto podría ser desastroso si está intentando proteger esos fondos para el beneficiario en el largo plazo, especialmente si el beneficiario tiene problemas con sus acreedores o está atravesando un divorcio conflictivo".

Al invocar esta dificultad, Goldberger destaca que es relativamente fácil resolverla.

"Creo que este asunto con la distribución se puede resolver de manera relativamente fácil al usar un fideicomiso de acumulación en lugar de uno de tránsito", explica. "Con el fideicomiso de acumulación, si bien el fideicomiso recibe las distribuciones mínimas obligatorias y con el tiempo una distribución de una suma total pasados los 10 años, el fideicomisario no tiene la obligación de pasar inmediatamente las distribuciones al beneficiario".

En lugar de ello, tal como lo indica el nombre, el fideicomisario puede acumular esos fondos dentro del fideicomiso para beneficio en el largo plazo del beneficiario.

"Así que incluso si se aprueba la Ley SECURE y tenemos un período de pago total de 10 años, al finalizar ese período los fondos de la cuenta de jubilación simplemente pasan a la cuenta de fideicomiso, donde siguen protegidos para el beneficiario", dice Goldberger. "Para las personas que crean fideicomisos de tránsito en virtud de sus testamentos, o que ya crearon fideicomisos revocables de este tipo, hay una solución fácil. Simplemente consiste en enmendar los documentos para crear un fideicomiso de acumulación en lugar de uno de tránsito".

Goldberger destaca que existen otras formas de "estirar" los fondos más allá del uso de fideicomisos de acumulación. El ejemplo más claro es vincular una IRA a "fideicomisos de remanente para caridad".

"Esta es una estrategia que existe hace mucho tiempo", dice. "En términos simples, la persona coloca sus activos en un fideicomiso de remanente para caridad, nombra al beneficiario de su preferencia y luego define el cronograma de pagos del fideicomiso a lo largo de la vida del beneficiario, o por un período fijo de años".

El beneficiario recibe un pago gravable al año del fideicomiso, pero el patrimonio sigue creciendo sin impuestos dentro del fideicomiso a lo largo de los años. Al finalizar el plazo del fideicomiso o cuando el beneficiario fallece, lo que queda en el fideicomiso pasa a una o más obras de caridad elegidas por la persona que creó el fideicomiso.

"Es interesante volver a pensar en esta estrategia popular en el contexto de la Ley SECURE porque, si se imponen restricciones sobre las IRA Stretch y el cliente tiene un interés en obras de caridad, puede crear uno de estos fideicomisos de remanente para caridad, que son casi como una IRA cuasi-stretch", dice Goldberger.

Otras cuestiones a considerar

Lisa Schneider, directora de la oficina de Fideicomiso y Patrimonio del bufete Gunster, está de acuerdo en que la Ley SECURE podría provocar algunas disrupciones importantes en los planes patrimoniales de sus clientes.

"La Ley SECURE es muy importante incluso para nuestros clientes muy acaudalados que tienen una cantidad de bienes importante fuera del contexto de su plan de jubilación", dice Schneider. "Muchos además tienen una importante cantidad de activos en sus planes de jubilación, especialmente muchos clientes que ocuparon cargos ejecutivos. Pueden tener un enorme patrimonio en sus planes de jubilación y, en mi opinión, la Ley SECURE modifica totalmente la forma en que este grupo considera y aborda sus activos del plan de jubilación con impuestos diferidos".

Para Schneider sus clientes se encontrarían frente a una carga fiscal más grande con el régimen de sucesiones que lo que establecería la Ley SECURE, en la línea de unos $16 mil millones más en forma colectiva al año en todo EE. UU.

"Con esta Ley, la IRA Stretch desaparece a todos los fines y efectos", dice. "Están las excepciones para cónyuges sobrevivientes, hijos menores y personas con discapacidad. Pero para el resto tendrá un impacto sustancial desde la perspectiva de la carga impositiva marginal. La mayoría de las personas deberían retirar los ingresos a lo largo de un plazo de 10 años".

En lo que se refiere a las oportunidades que la Ley SECURE ofrece como excepciones al período de extracción de 10 años, dice Schneider, supone que serán más limitadas de lo que la gente piensa.

"El problema de colocar el dinero en un fideicomiso es que en virtud de la Ley SECURE, basada en su proyecto, parece que hay que tener en cuenta al beneficiario inicial y al de segundo nivel para determinar si la estructura del fideicomiso será exceptuada o no de la regla de los 10 años", explica. "Lo que quiero decir es que si crea un fideicomiso que inicialmente es para un cónyuge o hijo menor de edad, pero los beneficiarios de segundo nivel son sus hijos adultos, ya no tiene esa excepción a todos los niveles. En mi opinión no queda claro en esta situación si el fideicomiso de acumulación entra o no en la excepción de la Ley SECURE. Este es un punto que la propia ley debería aclarar, o su reglamentación después de promulgada".

Con los fideicomisos de remanente para caridad, Schneider concuerda en que es una opción a considerar.

"Es básicamente una forma de extraer el dinero a lo largo de un período superior a los 10 años, porque se puede distribuir el beneficio de la IRA a lo largo de un período definido o a lo largo de la vida de una persona", dice. "Pero al final el dinero va a obras de caridad, así que es para un tipo específico de cliente que esté interesado en esta alternativa".

Las personas también pueden evaluar hacer una conversión a IRA Roth, sugiere Schneider. El cliente en esta situación paga los impuestos de entrada, y no después de su fallecimiento.

"Una desventaja es que no conviene pagar el impuesto desde dentro de la IRA que convierte, porque va en contra del propósito de esta estrategia", explica. "En lugar de ello conviene tener activos líquidos fuera de la IRA para pagar los impuestos, para que la IRA permanezca intacta y crezca sin gravámenes mientras dure la estrategia de sucesión que decida utilizar. Para que la conversión sea conveniente en la mayoría de las instancias, es necesario contar con liquidez para pagar los impuestos. Si sus activos líquidos están en la IRA, en negocios o bienes inmuebles, quizá este no sea el mejor método".


Scott Goldberger, JD, CPA, is an Estate & Trust Principal at Kaufman Rossin, one of the Top 50 CPA and advisory firms in the U.S.