Es momento de aplicar las lecciones sobre impuestos aprendidas en 2020
El año 2020 por fin quedó atrás, y ahora es momento de aplicar lo que hemos aprendido para elaborar un plan impositivo estratégico para 2021. Tal vez una de las lecciones comerciales más importantes que nos dejó el año pasado es estar atentos y actuar con rapidez.
Los líderes comerciales son cada vez más innovadores: aprovechan las oportunidades de ayuda tan pronto como están disponibles y ajustan sus operaciones y objetivos para satisfacer las demandas cambiantes y mitigar los desafíos.
La rápida adopción de tecnología para que las empresas puedan trasladar sus operaciones a un entorno remoto fue clave para muchas compañías en el sector tecnológico, pero no todas corrieron la misma suerte. Más allá de si su empresa experimentó un cambio positivo o enfrentó desafíos significativos en 2020, una buen idea es mantenerse alerta a nuevas oportunidades de ayuda y posibles cambios al código impositivo en 2021 y estar preparado para corregir la trayectoria según sea necesario para garantizar el éxito de su organización a futuro.
Usted debería tener una conversación sobre la planificación de impuestos honesta con sus asesores a principio de año para prepararse para actuar rápidamente de modo que su empresa obtenga el mayor beneficio.
Change is coming
Mientras que muchos expertos en impuestos sostienen que los grandes cambios al código impositivo no entrarán en vigencia hasta 2022, hay una serie de cambios propuestos que podrían afectar su planificación de impuestos en 2021:
- levar la tasa de impuestos corporativos al 28 % del 21 %. Implementar un "impuesto máximo alternativo" (AMT) del 15 % para corporaciones con ingresos contables que superan los $100 millones
- Aumentar la tasa de ingresos globales intangibles con bajos impuestos (GILTI) sobre ganancias en el extranjero del 10.5 % al 21 %
- Eliminar la ampliación temporal de las pérdidas operativas netas (NOL)
- Eliminar las deducciones para gastos asociados al traslado de empleos fuera de EE. UU.
- Exigirles a las empresas que devuelvan las inversiones públicas o los beneficios impositivos cuando trasladen sus puestos de trabajo de EE. UU. a otros países
- Ampliar los beneficios fiscales y el acceso a planes 401(k)
- Agregar créditos fiscales para empleadores que contraten a personas con discapacidades o mejoren la accesibilidad en sus lugares de trabajo
- Ampliar los créditos fiscales para edificios con tecnologías de ahorro de energía
- Otorgar un crédito fiscal "Made in America" (por los productos fabricados localmente) del 10 %
Tal como aprendimos el año pasado, las cosas pueden cambiar rápidamente. Contar con un plan impositivo es importante, pero la conversación con sus asesores debería ser frecuente y honesta. Su plan debería ser lo suficientemente inteligente como para afrontar los cambios posibles. Esté preparado para actuar rápidamente para aprovechar las oportunidades de ayuda a tiempo al estar atento.
- Quizás pueda hacer deducciones más grandes por las pérdidas operativas netas (NOL). La Ley de ayuda, alivio y seguridad económica contra el coronavirus (CARES) habilitó un período retroactivo de cinco años para las NOL de los años fiscales comenzados el 1 de enero de 2018 y terminados el 31 de diciembre de 2020. También suspendió temporalmente el 80 % del límite del ingreso sujeto a impuestos en el uso de las NOL, lo que le permite a los contribuyentes compensar totalmente los ingresos sujetos a impuestos durante los años fiscales permitidos, independientemente de cuándo se generaron las NOL.
- Las propiedades elegibles para mejoras (QIP) son elegibles para una depreciación adicional del 100 %. El período QIP ahora es de 15 años; este período de recuperación de costos más breve permite que una QIP nueva sea elegible para la depreciación adicional del 100 %, aplicado de forma retroactiva a propiedades adquiridas y disponibles después del 31 de diciembre de 2017, e incluye el año fiscal 2020.
Aún podría estar a tiempo de aprovechar algunas de las disposiciones de la Ley de ayuda, alivio y seguridad económica contra el coronavirus (CARES)
La Ley de ayuda, alivio y seguridad económica contra el coronavirus (CARES) incluía varias disposiciones beneficiosas para empresas de tecnología y públicas, algunas de las cuales aún podrían beneficiarlo:
Usted puede considerar presentar declaraciones enmendadas de 2018 y 2019 para aprovechar estos y otros beneficios posibles. Recuerde que algunas disposiciones de la Ley de ayuda, alivio y seguridad económica contra el coronavirus (CARES) pueden cambiar durante la administración de Biden, así que debería tomar medidas conforme a las disposiciones vigentes mientras pueda. Hable sobre esto con tiempo con sus asesores impositivos para determinar el mejor curso de acción para su organización.
No pase por alto el crédito por R&D
El crédito fiscal por investigación y desarrollo (R&D) se aplica a actividades comerciales que implican el desarrollo o la mejora de procesos, software o productos nuevos o existentes. Esto es especialmente beneficioso para empresas que reportan pérdidas, ya que podría ayudarlas a compensar parte de las ganancias perdidas.
Si su empresa tiene o piensa trabajar en estos tipos de proyectos, debería ponerse en contacto con su asesor de impuestos para obtener un crédito impositivo por R&D y determinar si su empresa es elegible para este tipo de compensación dólar por dólar de responsabilidad tributaria por ingreso. Un profesional calificado con experiencia en impuestos por R&D puede ayudarle a evaluar su elegibilidad, calcular el monto de los ahorros del crédito que podría recibir con este crédito y ayudarlo con la documentación adecuada para obtener el crédito.
Además, ante la ausencia de responsabilidad tributaria, las empresas emergentes con menos de $5 millones en ingresos pueden solicitar en cambio el crédito impositivo por R&D para compensar hasta $250,000 en impuestos de nómina por año durante cinco años como máximo.
Como están las cosas ahora, 2021 será el último año en que pueda cargar los costos de investigación y desarrollo en lugar de amortizarlos. Después del 31 de diciembre de 2021, los contribuyentes deberán capitalizar y amortizar los gastos de investigación y desarrollo, lo que incluirá todos los costos de desarrollo de software, durante un período de cinco años.
Cumplir con ASC 740 debe seguir siendo una prioridad
Cumplir con la norma ASC 740, que rige la contabilidad en torno al impuesto sobre la renta y exige a las empresas que analicen e informen los riesgos para el impuesto sobre la renta, es uno de los retos más complejos en términos de impuestos para las empresas públicas. Los errores de ASC 740 pueden resultar en el ajuste de los estados financieros y las acciones de cumplimiento de las normas de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de los EE. UU.
Si su empresa no cuenta con un departamento de impuestos internos, un asesor en impuestos calificado puede calcular y preparar su disposición de impuestos sobre los ingresos globales, analizar posiciones impositivas inciertas y preparar las divulgaciones al pie de página relacionadas en las declaraciones financieras de la empresa para aprobar el escrutinio de los entes reguladores. Contar con los controles contables adecuados a tiempo puede ayudarle a evitar dolores de cabeza más adelante en el año.
La sentencia en el caso Wayfair puede afectar su recaudación y declaración de impuestos de ventas
Si su empresa de tecnología vende software como servicio (SaaS), aplicaciones móviles, hardware u otros bienes tangibles, usted tiene que entender cómo los estados donde residen los clientes interpretan las leyes relacionadas con Wayfair, ya que esto afectará su recaudación y declaración de impuestos de ventas.
La pandemia de coronavirus afectó enormemente la recaudación de impuestos de los gobiernos locales y estatales, así que es posible que recurran a aumentos en la tasa impositiva para compensar las pérdidas. Su profesional impositivo debería entender dónde usted hace negocios y analizar los requisitos de impuestos de venta en cada estado.
Además del nexo de impuesto de ventas, las empresas públicas de tecnología deberían revisar si los trabajadores remotos afectan su impuesto sobre la renta estatal, impuesto de franquicia o impuesto de ventas y uso. Muchos estados ofrecieron ayuda por el COVID-19 a las empresas con trabajadores remotos con el fin de aliviar o evitar la creación de un nexo de impuestos estatales fuera de su estado de origen, pero esta ayuda quizás no se aplique en 2021. Si tiene empleados remotos fuera del estado donde realiza negocios normalmente, debería consultar con su profesional impositivo para que le asesore respecto al posible impacto de estos acuerdos.
A medida que las empresas se ocupan de la planificación impositiva de 2021, las empresas públicas de tecnología deberían aplicar las lecciones aprendidas en 2020 para tomar las mejores decisiones para su empresa. Una conversación honesta a tiempo con un asesor de impuestos confiable es el primer paso, pero esta debe ser una conversación que se sostenga en el tiempo. Tal como aprendimos del año pasado, las circunstancias pueden cambiar rápidamente; cuente con un plan concreto que le permita realizar ajustes a tiempo y seguir estando alerta y bien informado sobre las oportunidades beneficiosas para poder actuar con rapidez cuando haya ayuda disponible.