Las pequeñas empresas tienen dificultades para evaluar si son elegibles para los fondos del PPP

Las empresas privadas enfrentan dificultades para comprender las normas en torno a las filiales y las caídas en los ingresos.

Some small businesses are struggling to determine whether they are eligible for loans from the recently reopened Paycheck Protection Program, especially those that are affiliated with other companies.

Algunas pequeñas empresas están teniendo dificultades para determinar si son elegibles para los préstamos del Programa de protección de pago lanzado nuevamente hace poco, en especial aquellas que están afiliadas a otras compañías.

El programa, cuya supervisión está a cargo de la Agencia Federal de Pequeños Negocios (SBA) de los Estados Unidos y el Departamento del Tesoro, se renovó en enero después de que el Congreso autorizara en diciembre su relanzamiento con fondos por $284 mil millones. Al 15 de febrero, la SBA había aprobado préstamos por $125.75 mil millones de la segunda ronda. Desde su lanzamiento inicial en la primavera del año pasado, el PPP ha aportado $648.18 mil millones a las empresas.

En esta instancia, el objetivo son las empresas más golpeadas por la pandemia. El programa destina fondos para préstamos a empresas con 10 trabajadores o menos, así como para préstamos de $250,000 o menos para empresas en zonas de ingresos bajos o moderados. Los préstamos, que se pueden condonar si los solicitantes reúnen ciertos criterios, se basan en el tamaño de la nómina de la compañía y están disponibles tanto para quienes los solicitan por primera vez como para quienes solicitaron fondos en la primera ronda. Las empresas tienen hasta el 31 de marzo para enviar su solicitud. Según la SBA, el año pasado había unos 31.7 millones de pequeñas empresas en los Estados Unidos.

Las normas de la segunda ronda del PPP difieren de las de la primera y ahora no incluye a las empresas públicas. Las empresas pueden recibir un segundo préstamo solo si pueden demostrar que sus ganancias cayeron en un 25 % en algún trimestre de 2020, en relación con el mismo período del año anteriro. Ese requisito no existía en la ronda inicial del PPP, que terminó en agosto.

Muchas pequeñas empresas privadas enfrentan dificultades para entender las normas de la SBA en torno a las filiales y los criterios de medición de la caída en los ingresos, según opinan los contadores y asesores corporativos. Por lo general, las filiales son empresas que tienen titulares de capital en común o que están controladas por la misma entidad. Los empresarios, con frecuencia, tienen más de una entidad considerada pequeña empresa.

A falta de más orientación por parte de la SBA, una compañía podría interpretar que se debe aplicar la prueba de ganancias para la compañía y sus filiales combinadas, comentó David Merzel, socio de la empresa de contaduría Kaufman, Rossin & Co. Si las entidades combinadas reúnen el requisito, pareciera que cada filial que solicita el préstamo inicialmente sería elegible, afirmó.

"Quedan muchas preguntas sin responder por la SBA", comentó Merzel. El mes pasado la agencia ofreció una guía sobre cómo calcular la elegibilidad para un segundo préstamo del PPP para un solicitante con filiales, pero los contadores insisten en que sigue siendo demasiado amplia.

En el caso de empresas con varios titulares, no queda claro cuál de ellos podría ser elegible para un segundo préstamo, especialmente si un filial, como una empresa matriz o sociedad de gestión recibió el primer préstamo, opinó Lisa Simpson, vicepresidenta de la organización profesional American Institute of Certifies Public Accountants.

La incertidumbre hace que para las empresas, algunas de ellas muy necesitadas de fondos, sea más difícil saber si son elegibles o no. Esto también podría suponer un problema para los contribuyentes que financian el programa y podrían estar aportando asistencia para empresas que en realidad no la necesitan especialmente. "Ese no es el propósito del programa", afirmó el Sr. Merzel.

Las pequeñas empresas ya enfrentaron indicaciones poco claras con respecto a sus afiliadas durante la primera instancia del PPP. En algunos casos, las entidades afiliadas no pudieron solicitar el préstamo por tener una cantidad combinada de empleados por encima del umbral de 500, dijo Jack Ryicki, socio de la empresa de contaduría CliftonLarsonAllen LLP.

No queda claro si la SBA abordará las inquietudes en relación con las filiales antes del vencimiento del programa. Una vocera de la agencia no hizo ningún comentario directo al responder preguntas sobre las normas para filiales, pero afirmó que los prestamistas que procesan las solicitudes del PPP para empresas, pueden ofrecer orientación general.

Los criterios de ganancias del programa suponen retos adicionales para los posibles candidatos a un préstamo. Algunas pequeñas empresas no tienen claro cuál es la metodología que deben utilizar para calcular la reducción en sus ganancias, por ejemplo un enfoque contable basado en el flujo de caja u otro método, dijo Ben Richmond, gerente regional para EE. UU. de la compañía de software contable Xero Ltd. La SBA ha solicitado a las compañías que apliquen la misma metodología a los dos trimestres que comparan.

A los empresarios que creen que sus compañías son elegibles también les preocupa que la SBA pueda modificar las reglas, cosa que hizo varias veces durante la primera ronda del PPP, dijo el Sr. Rybicki.

Mientras tanto, algunas compañías que recibieron $2 millones o más de la ronda inicial en las últimas semanas, debieron justificar por qué necesitaban los fondos. Ahora las empresas esperan saber si la SBA condonará sus préstamos.

O’Brien Industrial Holdings LLC, propietaria de varios negocios con sede en St. Louis, Mo., recibió a principios de este mes un segundo préstamo del PPP y solicitó la condonación del primero a la SBA, comentó su director de Finanzas, Jim Spellmeyer. La compañía, que no tuvo problemas con las reglas de filiales, espera recuperar su ritmo con los fondos, indicó el Sr. Spellmeyer.

O’Brien tuvo que hacer un recorte de personal del 25 % a unos 100 empleados en el segundo trimestre de 2020, pero pudo volver a contratar a algunos trabajadores una vez que mejoró el negocio, gracias, en parte, al primer préstamo del PPP que recibió. "Ayuda a compensar algo del terreno perdido", afirmó.


David Merzel, CPA EA, Servicios empresariales Principal en Kaufman Rossin, una de las 50 principales firmas de contabilidad y asesoría de EE. UU.