El crédito impositivo por investigación y desarrollo puede optimizar el flujo de caja de las empresas de construcción

Con la disrupción que generó la pandemia de COVID-19 en los proyectos de construcción de todo el país durante semanas, afectando no solo las ganancias sino también el flujo de caja, las empresas de construcción e ingeniería deberían analizar en mayor profundidad el crédito fiscal federal por investigación y desarrollo (R&D) para saber cómo podrían aprovechar este crédito fiscal lucrativo para mitigar el impacto financiero de esta crisis.

Si bien se lo suele asociar al trabajo experimental en laboratorios y entre científicos, el crédito fiscal por investigación y desarrollo (R&D, oficialmente llamado Crédito para Aumentar las Actividades de Investigación de conformidad con la sección 41 del Código de Impuestos Internos) en realidad lo pueden aprovechar empresas de diversos sectores, incluida la industria de la construcción. Las empresas de contratistas, subcontratistas, ingeniería y construcción que trabajan en el diseño, desarrollo y construcción de edificios e infraestructuras innovadoras pueden ser elegibles para este incentivo fiscal valioso que podría reducir su carga de impuesto a las ganancias federal.

Promulgado en 1981 como una medida temporal para incentivar a las corporaciones estadounidenses para que aumenten su inversión en el desarrollo de nuevos productos y procesos, el crédito fiscal por R&D luego se incorporó de manera permanente al código de impuestos y su alcance y disponibilidad se han ampliado a cada vez más compañías estadounidenses en los últimos años.

¿Qué deben hacer las empresas para solicitar el crédito impositivo por R&D?

Las compañías pueden solicitar el crédito impositivo por R&D a través de una declaración de impuestos. El crédito se calcula en forma anual con base en el importe de gastos elegibles para investigación (QRE, en inglés) pagados o incurridos por una compañía. Por lo general, el monto del crédito representa entre el 7 % y el 10 % de los QRE pagados o incurridos a lo largo del año, lo que supone un beneficio importante en los ingresos para las empresas con complicaciones en su flujo de caja. Los QRE incluyen salarios internos pagados a los empleados que realizan tareas de investigación y desarrollo, los suministros de las actividades de investigación y desarrollo y los importes pagados a terceros contratados para realizar actividades de investigación y desarrollo para la compañía.

Para calcular y aprovechar el crédito fiscal por R&D, las empresas constructoras deben evaluar la elegibilidad de sus proyectos de diseño, desarrollo y construcción de edificios e infraestructuras nuevas o mejoradas. La definición y requisitos de investigación y desarrollo a los fines impositivos son amplios y relativamente complejos, y el cálculo del crédito puede requerir varias instancias. Es por esto que las empresas de construcción e ingeniería suelen recurrir a profesionales de impuestos, particularmente los especializados en el crédito fiscal de R&D, para ayudarlos a calcular su crédito anual de R&D.

Por lo general, para ser elegible para el crédito, un proyecto debe pasar una prueba de cuatro partes de la sección 41 del Código de Impuestos Internos:

  • El propósito de las actividades de investigación y desarrollo debe ser crear un producto, proceso o técnica nuevos o mejorados que resulten en un incremento en el rendimiento, la funcionalidad, la confiabilidad o la calidad
  • Se deben implementar actividades de investigación y desarrollo para resolver incertidumbres tecnológicas
  • Las actividades de investigación y desarrollo se deben basar en principios de ciencias duras como ingeniería, física, química, biología o informática, y
  • Las actividades de investigación y desarrollo deben incluir un proceso sistemático de experimentación durante el cual se evalúen diversas soluciones o enfoques.

¿Qué tipos de proyectos e iniciativas de construcción son elegibles para el crédito fiscal de R&D?

Por lo general, los siguientes ejemplos de proyectos e iniciativas de la industria de la construcción suelen implicar actividades y gastos que pasan la prueba de cuatro partes para ser elegibles para el crédito fiscal de R&D.

  • Diseño y desarrollo de edificios, estructuras y componentes innovadores.
  • Diseño y desarrollo de sistemas eléctricos o de calefacción y aire acondicionado nuevos o subsistemas que propicien el ahorro de energía en los edificios.
  • Diseño y construcción de casas con cero emisiones.
  • Experimentación con combinaciones de materiales, proceso y entornos nuevas.
  • Desarrollo de métodos nuevos o mejorados de ensamblaje y construcción en el proceso de construcción de los bienes.
  • Diseño y desarrollo de edificios e infraestructuras que incorporen nuevas tecnologías ecológicas.
  • Diseño y desarrollo de sistemas estructurales singulares en entornos con dificultades ambientales o actividad sísmica.
  • Experimentación con nuevas técnicas de construcción en entornos no probados.
  • Desarrollo de nuevos procesos de apuntalamiento y drenaje.
  • Desarrollo de nuevas soluciones de ingeniería que aporten valor.
  • Participación en procesos de licitaciones de diseño y construcción de edificios innovadores.
  • Diseño y desarrollo de soluciones avanzadas para optimizar los servicios públicos en entornos atípicos.
  • Experimentación con modelos de información para la construcción.
  • Diseño y desarrollo de estructuras y sistemas que soporten huracanes, terremotos y otras catástrofes naturales.
  • Diseño y desarrollo de sistemas de gestión de aguas de tormenta nuevos o mejorados.

Si bien muchas empresas de contratistas, subcontratistas y de ingeniería probablemente participen de proyectos similares a los que se describen en los ejemplos de arriba, se debe tener en cuenta una advertencia importante antes de llegar a una conclusión acerca de la elegibilidad para el crédito fiscal por R&D. El hecho de que por lo general estos proyectos se lleven a cabo en virtud de un acuerdo contractual con un tercero puede complicar la elegibilidad. Esto se debe a que la investigación financiada (ya sea a través de un contrato, subvención y otro tipo de compensación) no es elegible para el crédito fiscal por R&D.

Por consiguiente, es necesario revisar los acuerdos contractuales atentamente para determinar si la compañía a cargo de las actividades de investigación y desarrollo es la que asume los riesgos financieros en caso de un fracaso o retiene los derechos sobre los resultados del trabajo de investigación y desarrollo. Con base en la jurisprudencia actual, el trabajo realizado de conformidad con un acuerdo contractual con honorarios fijos puede ser elegible para el crédito fiscal por investigación y desarrollo, mientras que el trabajo realizado de conformidad con un acuerdo contractual por hora o costo y materiales no es elegible.

Las empresas de construcción que deseen obtener más información acerca del conveniente crédito de investigación y desarrollo pueden ponerse en contacto con un profesional de impuestos especializado en esta área que podrá ayudarlas a calcular y solicitar el crédito para sus proyectos e iniciativas elegibles.


Louis Guay Segregación de costes, créditos fiscales e incentivos Principal en Kaufman Rossin, una de las 50 principales firmas de contabilidad y asesoría de EE. UU.