¿Cómo se gravan las criptomonedas? Su guía de impuestos sobre criptomonedas para 2023

Los inversores en criptomonedas han tenido que enfrentar una serie de desafíos durante los últimos dos años. Desde el 20 de diciembre de 2020 hasta el 19 de diciembre de 2021, el valor del bitcoin (BTC) subió un 93 % y el de ethereum (ETH) creció un 495 %.

Pero los buenos tiempos se acabaron en noviembre de 2021. Bitcoin y ethereum alcanzaron su punto máximo a principios de ese mes, y desde entonces, su colapso ha sido drástico. Desde el 19 de diciembre de 2021 hasta el 18 de diciembre de 2022, el valor del bitcoin cayó un 67 %, y el de ethereum, un 70 %.

Teniendo en cuenta dicho patrón y el actual colapso de los precios del mercado de monedas, es probable que sus clientes que hayan comprado criptomonedas a lo largo de los últimos dos años y aún conserven sus posiciones, tengan pérdidas no realizadas en sus carteras. Es un buen momento para revisar las normas y estrategias fiscales para los inversores en criptomonedas, a fin de saber qué se puede ganar, si es que se puede ganar algo, con la súbita pérdida de valor de las principales criptomonedas.

De qué manera ve el IRS las ganancias y pérdidas relacionadas con las criptomonedas

El IRS considera las criptomonedas como una propiedad, por lo que a la venta de criptoactivos se les aplican las mismas reglas sobre ganancias y pérdidas a corto plazo o a largo plazo que a otros activos de capital tradicionales, afirma Jesse Rodríguez, gerente del grupo de asesoramiento fiscal de Kaufman Rossin en Miami.

"Se basa en el período de tenencia, y la tasa impositiva depende del ingreso bruto ajustado del contribuyente y el estado de su declaración", explica Rodríguez. "Las tasas a corto plazo se gravarán a las tasas de ingresos ordinarios y las tasas a largo plazo podrán ser del 15 % o del 20 %, según el ingreso bruto total ajustado para el año específico".

También podría aplicarse el impuesto adicional sobre los ingresos netos de las inversiones del 3.8 %, añade.

No obstante, Charles Kolstad, socio de los equipos de clientes privados, fiscalidad y corporativo del bufete internacional Withers, añade una advertencia para los operadores activos. "En la mayoría de los casos, los inversores no son intermediarios ni operadores y, por tanto, declaran todas las ganancias y pérdidas como si fueran de corto plazo (que se mantienen por menos de 12 meses) o de largo plazo (que se mantienen por más de 12 meses", explica. "Los inversores que operan regularmente pueden calificarse como operadores, en cuyo caso las ganancias y pérdidas constituyen ingresos o pérdidas ordinarias".

De qué manera debe declarar las criptomonedas en sus impuestos

Los formularios fiscales para informar sobre las transacciones en criptomonedas deberían ser familiares para los inversores en valores. Trevor English, vicepresidente de Marketing en Ledgible, una plataforma de impuestos y contabilidad relacionada con las criptomonedas, afirma que los impuestos sobre las transacciones con criptomonedas generalmente se declaran en el Formulario 1040 Anexo D y en el Formulario 8949, el cual se utiliza para informar sobre ventas e intercambios de activos de capital.

Los inversores también pueden recibir un Formulario 1099-B de las bolsas que utilizan y, en el futuro, podrían recibir un Formulario 1099 especializado para activos digitales, denominado provisionalmente "Formulario 1099-DA", proveniente de las criptobolsas en las que operan.

Complicaciones fiscales

No obstante, invertir en criptomonedas puede incrementar la complejidad de las declaraciones, ya que el IRS está sumamente centrado en el potencial de evasión fiscal a través del uso de criptoactivos, según afirma Kolstad. Por ejemplo, señala que en la primera página del Formulario 1040, los contribuyentes deben responder si han participado en alguna transacción con criptomonedas durante el año fiscal. La tributación por transacciones específicas también puede ser complicada, observa Kolstad.

"A efectos fiscales, en Estados Unidos las criptomonedas se clasifican como propiedad, por lo que todas las transacciones que impliquen la conversión de moneda fiduciaria, como la conversión de dólares estadounidenses en criptomoneda, el intercambio de una forma de criptomoneda por otra, el intercambio de criptomonedas por NFT (tokens no fungibles), la venta de NFT por criptomonedas y la conversión de criptomonedas nuevamente a moneda fiduciaria, son eventos gravables separados", explica. "A efectos fiscales, en Estados Unidos los inversores deben rastrear su base tributaria, a fin de determinar sus ingresos gravables en dólares estadounidenses, no en criptomonedas, por lo que muchos inversores tienen grandes pérdidas imponibles no realizadas".

El seguimiento de la base tributaria y el cálculo de las ganancias y pérdidas en las transacciones con criptomonedas pueden representar un trabajo inesperado para los inversores de valores que están acostumbrados a recibir Formularios 1099-B detallados provenientes de las firmas de corretaje de valores con las cuales operan, sostiene Rodríguez. Algunas bolsas de criptomonedas pueden proporcionar un Formulario 1099-B, pero el informe podría carecer de información sobre la base de costos si las tenencias de criptomonedas se hubieran movido entre un dispositivo de almacenamiento fuera de línea (una "billetera fría") y la cuenta de intercambio.

Además, los usuarios de criptomonedas a menudo tienen cuentas en múltiples bolsas de criptomonedas y poseen múltiples billeteras autocustodiadas en las que almacenan sus tenencias de criptomonedas y NFT, agrega Kolstad. Las transferencias de una billetera a otra no son eventos gravables, pero la base tributaria de las criptomonedas transferidas debe ser rastreada en múltiples billeteras. Esto puede dificultar la determinación del importe correcto de los ingresos gravables para los inversores que operan de manera frecuente.

Esa dificultad ha dado lugar a varias aplicaciones de software de informes fiscales y cartera de criptomonedas, las cuales llevan a cabo seguimientos de bases y operaciones y proporcionan informes de cartera. Estos programas, como Ledgible y CoinLedger, entre otros, permiten a los inversores fiscales vincular sus cuentas con las bolsas que utilizan y sus billeteras de criptomonedas; el seguimiento y la presentación de informes integrados ayudan con la información de declaración de impuestos.

"Resumen con gran eficacia las ganancias y las pérdidas, y definitivamente trabajamos codo a codo
con muchas de estas plataformas", indica Rodríguez. "Sin duda, son una parte importante del componente fiscal".

La información sobre las bases podría mejorar en un futuro próximo y, así, simplificar el seguimiento. Según Thomson Reuters y Ledgible, en virtud de la Ley de Inversión en Infraestructuras y Empleos (Ley Pública 117-58), promulgada en noviembre de 2021, los requisitos de información sobre criptomonedas entrarán en vigor el 1 de enero de 2023 y afectarán a la industria de las criptomonedas estadounidense. Las disposiciones clave relacionadas con las criptomonedas incluyen:

  • La Ley amplía los requisitos de información para las transacciones que involucran más de $10,000 en efectivo a las transacciones que involucran activos digitales.
  • La Ley tiene el potencial de afectar la información que las empresas recopilan y proporcionan al IRS con respecto a las transacciones con criptomonedas. La presentación del informe 1099 está llegando al espacio de activos digitales, pero además podría estar llegando una reglamentación más concreta desde la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y
    el IRS.
  • El proyecto de ley exige que por los intercambios con criptomonedas se debe enviar el Formulario 1099-B, a fin de informar sobre cualquier ganancia o pérdida anual relacionada con un criptoactivo determinado. Las nuevas normas se aplicarán a las declaraciones emitidas después del 31 de diciembre de 2023, por lo que las declaraciones informativas emitidas en 2024 cubrirán las transacciones efectuadas en 2023.

Gastar, ganar, minar y apostar

Algunos clientes pueden haber ampliado su actividad con las criptomonedas más allá de la compra y la venta. Podrían estar realizando transacciones con ellas, cobrando en ellas, minándolas o ganando intereses por su tenencia. Las transacciones iniciadas por intercambios, como por ejemplo las que reciben el pintoresco nombre de "airdrops", así como las hard forks y soft forks (bifurcaciones fuertes y suaves), también pueden tener consecuencias fiscales para los inversores.

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Jesse Rodríguez, CPA, Impuestos Principal en Kaufman Rossin, una de las 50 principales firmas de contabilidad y asesoría de EE. UU.