Los cambios de la reforma tributaria podrían ser costosos para las compañías estadounidenses con operaciones en el exterior

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Esta entrada del blog se publicó originalmente el 14 de marzo de 2018. Se actualizó el 9 de noviembre de 2018.

No postergue la planificación impositiva

A medida que el fin de 2018 se acerca, es urgente que las empresas estadounidenses con operaciones en el exterior se tomen un tiempo para planificar con un asesor impositivo. Muchas disposiciones de la Ley de Empleos y Reducción de Impuestos de 2018 tienen como objetivo beneficiar a las compañías nacionales y desalentar a las empresas estadounidenses a mantener sus operaciones en jurisdicciones con impuestos más bajos.

La ley establece un sistema impositivo casi territorial para las empresas de los Estados Unidos con operaciones en el exterior, reemplazando el anterior sistema impositivo mundial que cobraba impuestos sobre la renta de las empresas sin importar dónde se generara. Este sistema casi territorial elimina o reduce los impuestos en ganancias en el exterior que las empresas estadounidenses llevan a los Estados Unidos, ofreciendo a las empresas un incentivo para que ingresen las ganancias a los Estados Unidos.

Los contribuyentes estadounidenses podrían descubrir que las estructuras que alguna vez fueron eficientes desde el punto de vista fiscal en los EE. UU. ahora se deben reconsiderar en virtud de las disposiciones para negocios internacionales en relación con los impuestos de los EE. UU. Estas consideraciones pueden exigir medidas antes de fin de año para limitar costos o aprovechar los beneficios. No pase por alto los siguientes cambios impositivos.

Nuevo impuesto de transición sobre ganancias acumuladas en el extranjero

La ley impositiva establece un nuevo impuesto de transición sobre ganancias acumuladas en el extranjero, que anteriormente no estaban sujetas a los impuestos de EE. UU. Si hizo una elección especial antes del 15 de octubre de 2018, puede pagar este impuesto en cuotas a lo largo de ocho años. Pero quizá le convenga la estrategia impositiva de traer el dinero de regreso a EE. UU.

Este impuesto único se aplica sin importar si la compañía extranjera en cuestión realmente distribuyó fondos al contribuyente o titular estadounidense. Este impuesto de transición único se aplica a accionistas estadounidenses de compañías extranjeras controladas (CFC), incluidos socios de sociedades y accionistas de corporaciones S. Las CFC con ingresos extranjeros diferidos y las compañías que no son CFC con al menos un 10 % de accionistas de corporaciones C también están sujetas al impuesto de transición.

  • Los accionistas de corporaciones C de EE. UU. están sujetos a una tasa impositiva del 15.5 % para efectivo y equivalentes al efectivo y una tasa impositiva del 8 % para activos que no son en efectivo.
  • Los accionistas individuales de EE. UU. están sujetos a una tasa impositiva del 17.5 % para efectivo y equivalentes al efectivo y del 9.05 % para activos que no son en efectivo.

Si decide traer estas ganancias acumuladas en el extranjero a los Estados Unidos ahora, el único impuesto que podría pagar es el impuesto por inversiones netas del 3.8 % (también conocido como el impuesto de Obamacare). Debería hablar sobre las consecuencias del impuesto de transición y la opción de repatriar sus ganancias con un asesor impositivo antes de fin de año.

Ingresos globales intangibles de baja tributación, la nueva categoría para ingresos en el extranjero

La ley impositiva presenta una nueva categoría de ingresos en el extranjero, ingresos globales intangibles de baja tributación (GILTI), que aumenta el costo de generar ingresos en el exterior a través de una CFC.

Los GILTI exigen que los accionistas estadounidenses titulares de un 10 % o más de una compañía extranjera controlada (CFC) paguen un impuesto mínimo sobre los ingresos generados por la CFC. Los GILTI incluyen la mayor parte de los ingresos comerciales de una CFC, con una reducción del 10 por ciento de la base impositiva ajustada de los bienes personales tangibles y amortizables de la CFC (es decir, fábricas y equipos) y los gastos por intereses.

Los GILTI imponen una tasa impositiva significativamente más elevada para los accionistas estadounidenses individuales de las CFC que para los accionistas de las corporaciones C. Si una corporación C es propietaria de la CFC, la inclusión de los GILTI quedará sujeta a una tasa efectiva reducida del 10.5 %, donde se puede reclamar un crédito fiscal extranjero del 80 % que se considera pago. Tenga en cuenta que los accionistas de las corporaciones C tienen derecho a una deducción del 50 % de la inclusión de los GILTI. Sin embargo, si un accionista individual estadounidense es propietario de la CFC, la inclusión de los GILTI quedará sujeta a impuestos a una tasa del 37 %. Los accionistas individuales no pueden reclamar un crédito fiscal extranjero.

Las opciones para minimizar el impacto de los GILTI sobre su situación impositiva pueden incluir cambios en la estructura o propiedad antes de fin de año. Su asesor impositivo puede ayudarle a estudiar posibles escenarios.

Nueva deducción por ingresos intangibles derivados del extranjero

La ley impositiva presenta la deducción por ingresos intangibles derivados del extranjero (FDII), que funciona como un incentivo para mantener los bienes intangibles en el país.

La deducción se aplica a los ingresos obtenidos por bienes vendidos a ciudadanos que no son estadounidenses para uso en el extranjero y servicios prestados a una persona o propiedad fuera de los Estados Unidos. Solo se aplica a corporaciones C, y las disposiciones proporcionan una deducción del 37.5 % por FDII.

Al estudiar sus estrategias impositivas con un asesor, las opciones relacionadas con maximizar los FDII pueden incluir tomar decisiones u otras consideraciones que deben tenerse en cuenta antes de fin de año.

Tenga en cuenta que esta lista no incluye todos los cambios. Otros cambios impositivos también pueden afectar a su empresa internacional. Los contribuyentes estadounidenses que operan fuera de los Estados Unidos a través de empresas extranjeras deberían consultar con sus asesores impositivos para tomar las decisiones adecuadas y planificar en consecuencia. Comuníquese conmigo u otro profesional de Kaufman Rossin si tiene preguntas sobre cómo podrían afectarle estos cambios impositivos.


Carlos A. Somoza, JD, LL.M., Impuestos internacionales Principal en Kaufman Rossin, una de las 50 principales firmas de contabilidad y asesoría de EE. UU.

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